Doce maneras para encender la chispa de la creatividad

Aquí hay 12 herramientas y técnicas que te ayudarán a generar tus propias ideas creativas.
1.- Grupos Imbizo: Imbizo es la expresión zulú para “recolección”. Los grupos Imbizo —la recopilación de gente de distintos ambientes y disciplinas que se reúnen para discutir ideas—, es una de las formas más poderosas para generar ideas creativas. La clave para tener un exitoso Imbizo es dejar que las ideas fluyan y simplemente permitir que la discusión avance. Cuando estés ante una situación de desafío creativo, el grupo Imbizo, en lugar de realizar una sesión de brainstorming de ideas, comenzará a hablar del tópico en cuestión. Puede haber personas que no tengan nada que ver o que nunca vayan a usar el producto para lo cual están discutiendo. Sin embargo, sus puntos de vista son igualmente válidos, porque aportan desde su mirada.Deja fluir las opiniones y encárgate de que haya un diálogo fluido. Asegúrate de traer snacks y mucho papel para escribir todas las ideas que puedan salir de la conversación.
2.- La papa caliente: Pon a un grupo de gente en círculo, excepto a una persona que tomará nota. Pasa una pelota (en lugar de una papa caliente, para que no te quemes) a alguna de las personas, la que deberá gritar una idea para un nuevo o mejor servicio que puedas entregarles a tus clientes. Todos los que agarren la pelota deberán gritar una idea, que no tenga más de una frase de largo —no tienen la posibilidad de pensarla, analizarla o contemplar su frase—. Todas las personas tienen que pensar rápido y dejar que la espontaneidad fluya. Este ejercicio crea una situación que remueve obstáculos, bloqueos y el miedo.Deja que las ideas vuelen por 15 minutos. Algunas serán locas, otras estúpidas y otras, simplemente brillantes. Cuando las personas entran en ritmo y “bajan la guardia”, buenas ideas salen con mayor naturalidad.
3.- El comienzo no siempre es el punto de partida: Cuando las personas enfrentan un gran proyecto, asumen que deben empezar por la “página uno”. Si tú fueras un escritor, por ejemplo, podrías pensar que tu trabajo es comenzar el proceso escribiendo la primera página del libro. Pero estar en el punto inicial te puede entrampar, más que impulsar tu creatividad. Para evitar el entrampamiento, recuerda que existe una diferencia entre empezar a trabajar y el “comienzo” del proyecto creativo.Un escritor puede elegir que el comienzo del proyecto creativo sea en la mitad del libro. El proceso creativo no necesariamente tiene que ser lineal. Prueba acercándote a la creatividad desde diferentes puntos del trabajo y podrás descubrir nuevos importantes elementos creativos, sin mencionar el miedo que te puede dar ver la “página en blanco”.
4.- La respuesta incorrecta: Estás tratando de resolver un desafío y encontrar la respuesta correcta. Entonces, ¿qué mejor manera de buscarla que encontrando la respuesta incorrecta?Cuando estás enfrentando el desafío de resolver un problema o inventar algo nuevo, el objetivo se vuelve muy difícil. Todos estamos predispuestos a evadir cometer y estamos dudosos de levantar la mano, a no ser que sepamos que tenemos la respuesta correcta. Hay un estigma sobre estar equivocado. Es difícil imaginar una situación más humillante que estar completamente equivocado en frente de tus compañeros de trabajo. Como hemos visto, este temor es una barrera en el proceso creativo y restringe la intención de las personas para probar nuevas cosas o compartir nuevas ideas.Para descubrir nuevos elementos y empezar el proceso creativo, intenta buscar la respuesta incorrecta en lugar de la correcta. Genera ideas para resolver totalmente lo opuesto en tu desafío creativo. Algunos ejemplos:- ¿Cómo puedo obtener un premio por el peor servicio al cliente?- ¿Qué tendremos que cambiar para hacer de nuestro proceso un 30% más ineficiente?Aunque estas preguntas puedan parecer tontas, son también sin amenazas. Una sesión de brainstorming con ideas como estas, será más entretenido e inevitablemente generarán muchas risas —pero después de una evaluación cuidadosa, también fluirán un gran número de elementos creativos—. Si miras tus respuestas y luego les cambias el sentido, podrás terminar con poderosas ideas para ir tras tu gran desafío.
5.- “Pégale” al hombre: Todos alguna vez hemos sentido que se nos ha “golpeado” en algún punto de nuestras vidas. Pero ahora tienes la oportunidad para devolver aquellos “golpes”. En este ejercicio, tu trabajo es ser irreverente. Empieza una “pelea”. Para desordenar un poco las cosas.Para empezar el desafío creativo, piensa en algo que detestas de las personas. Empieza con tu jefe. ¿Qué ideas podrían ocasionarle un ataque cardíaco?Ahora que te estás entreteniendo, no pares. ¿Qué cosas podrían causar un desastre medioambiental? ¿Qué podría causar una explosión a nivel político? No pares. Esta es tu única oportunidad de para ser políticamente incorrecto. Este tipo de pensamiento te fuerza a pensar de una manera distinta (tu proceso normal de pensamiento es tu peor enemigo) y te ayudará a crear locos elementos creativos. Una vez que tengas una lista de pensamientos ofensivos, analízalos y ve las ideas que puedan provocar. Encontrar alternativas va a ser sencillo. Ya cumpliste con la parte difícil, ahora puedes hacer brillar tus habilidades creativas.
6.- Consigue un estímulo: Así como un café expresso o una lata de red Bull te puede dar estímulos, estimular tu creatividad es una gran manera de sobreponerte a la “hoja en blanco”. Empieza por despejar tu mente. Algunas veces es necesario que relajes tu mente para desbloquear tu creatividad.La idea es que te apartes de tu desafío de creatividad para un periodo de estimulación, que va desde un par de minutos a un par de días. Desde ahí, reenfócate en tu desafío creativo y encontrarás chispas frescas de creatividad para llenar esa “página en blanco”. Mientras más estimules tu cerebro, más desarrollarás tu habilidad de aprender, crecer y crear.
7.- La cápsula del tiempo: Imagina que tú y tu equipo tienen una máquina del tiempo. Cuando estés luchando para vencer a tu creatividad, ingresa a tu cápsula del tiempo y vuelve 50 años atrás. ¿Cómo esa gente enfrentaría tu desafío? ¿Y 100 años atrás? ¿O 500?Ahora ve hacia el futuro. ¿Cómo enfrentarías tu desafío en 100 años?Cambiar tu perspectiva del pasado o del futuro puede abrir tu mente y obtener ideas frescas y ayudarte a generar algunas chispas de creatividad a un mayor nivel.
8.- El puente de Hemingway: Ernest Hemingway algunas veces pensaba que cuando terminaba de escribir un capítulo, había cumplido su objetivo. Había puesto tanto esfuerzo en ello, para su sentido de logro, que cuando al siguiente día tenía que comenzar a escribir el próximo capítulo, le era muy difícil. Algunas veces se encontraba ante la situación de la “página vacía”, con la frustración respectiva. Por eso, él desarrolló una técnica conocida como “El puente de Hemingway” para evitar el desafío del inicio y detención.En lugar de empezar a escribir el capítulo siguiente, al otro día, Hemingway dejaba escrito, por lo menos el primer párrafo antes de terminar el día, porque ya venía con la inspiración creativa. Por las noches, podía pensar en las ideas que ya había comenzado a enunciar, para llevarlas a cabo el próximo día, y no tener que empezar todo de cero.Tú puedes utilizar el método Hemingway para mantener el momentum de inspiración.
9.- Personas: Los clientes son todos distintos. Tienen distintas necesidades. Entonces, para crear distintos productos, servicios o soluciones, hay que conocer bien al cliente. Sus gustos, lo que no le gusta, etc.Casi todos los desafíos creativos impactan en las personas. Tus públicos serán clientes, proveedores, inversionistas, colaboradores, jefes, etc. Por lo que, cuando estés enfrentando un desafío creativo, en lugar de pensar en una sola propuesta que funcione para cualquiera, intenta segmentar a cada persona (de acuerdo con sus características particulares), para lograr encantarles con tu propuesta.
10.-Provocación: La leyenda de la creatividad Edward de Bono, sugiere usar la técnica de la provocación para generar ideas creativas. Esta es una herramienta para encontrar ideas fuera de lo común. Para empezar, establece presunciones provocativas (incluso, estúpidas), como “las casas no debieran tener techo”. Desde ahí explora los pros y los contras y haz que tu equipo discuta sobre el tema.Puedes empezar por explorar las consecuencias de la presunción. Aquí hay un ejemplo: ¿Las personas tendrían que llevar paraguas al baño? ¿Cuáles serían los beneficios? ¿Qué circunstancias especiales en realidad harían posible una solución posible?El objetivo aquí es generar chispas de creatividad, no ideas o soluciones desarrolladas completamente. La provocación te ayudará a mirar la situación desde un ángulo totalmente diferente. Lo absurdo puede transformarse rápidamente en tu mejor idea. Por lo tanto, piensa esto como tu incubadora de pensamientos originales.
11.- Dagnabbits: Dagnabbits se refiere a aquellos momentos cuando te sientes frustrado por una situación, producto o servicio. Es cuando desearías que el mundo fuera diferente. En lugar de deprimirte y seguir adelante, mantén una lista con estos momentos. Esa lista puede convertirse en tu gran fuente de chispas de creatividad. De hecho, muchas de las grandes invenciones provienes de momentos como estos. Frederick Smith estaba consternado al no poder mandar encomiendas de noche, por lo que creó Federal Express. Don Wetzel estaba molesto por no poder sacar dinero de su cuenta durante el horario no bancario, por lo que inventó los cajeros automáticos.Para usar Dagnabbits en tu beneficio, empieza por pensar más allá, discutir y observar tu público objetivo (se refiere a tu brief creativo) en acción. Incluso mejor, entrevista a personas que estén inmersos en tu desafío (clientes, colegas, inversionistas y así, dependiendo del problema que tengas que solucionar). Encuentra los Dagnabbits y pronto encontrarás los puntos sobre los cuales podrás crear.
12.- TDWR Think, Doodle, Write, Repeat (en castellano, piensa, garabatea, escribe y repite): A Ernie Perich, leyenda de la publicidad, le gusta empezar sus proyectos con un acercamiento simple, pero potente a la vez: piensa, garabatea, escribe y repite. A él le gusta que su lápiz escriba y garabatee, en un proceso creativo.Deja que tu mente quiera sin limitaciones, como tus ideas garabateadas. No te preocupes por tu habilidad artística —algunas de las mejores ideas vienen de monitos hechos por palitos—. Muchas personas aprenden y procesan visualmente, por lo que garabatear puede hacer que te lleguen chispazos creativos. Durante una hora haz distintos ciclos the TDWR en un estilo libre. No edites, no juzgues, no planifiques, ni siquiera releas hasta que el ejercicio esté terminado. Sé juguetón y deja que tu mente y tu lápiz “quieran”. La única regla es que no hay reglas.

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